

El pasado viernes, 12 de septiembre, se publicó en el BOE el Plan Estratégico de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social 2025-2027 en el que se anunciaba, entre otras, la profundización en la investigación de los accidentes de trabajo leve y otros daños para la salud relacionados con el trabajo y vinculados a trastornos musculoesqueléticos y psicosociales como medida para la prevención de accidentes de trabajo y enfermedad profesionales en sectores de mayor siniestralidad.
Según las fuentes publicadas, el índice de incidencia total de accidentes de trabajo en 2023 fue de 2.715 accidentes por cada 100.000 trabajadores/as afiliados/as, siendo la industria extractiva el sector que presentó mayor índice de incidencia (6.114,9), seguido del sector de Construcción (6.085,2) y del Suministro de agua, saneamiento y gestión de residuos (con 5.671,9). En el índice de accidentes de trabajo mortales, la lista la encabeza el sector agrario con 10,33 accidentes por cada 100.000 trabajadores/as afiliados/as, seguido del sector Construcción (9,49), la Industria (4,07) y, por último, el sector Servicio (1,83).
Para las empresas estos datos son un aviso acerca de dónde y en que sectores la Inspección va a “poner el foco” no solo en accidentes graves o mortales, sino también en aquellos leves que produzcan o puedan producir lesiones musculares o psicológicas.
Accidente de trabajo: consideraciones previas.
La normativa laboral no define en qué accidentes de trabajo debe intervenir la labor inspectora. La Inspección puede actuar de oficio o a instancia de parte (normalmente por denuncia del/la trabajador/a accidentado/a o de la representación legal de los trabajadores). No obstante, sí se siguen ciertos protocolos dependiendo de la gravedad y las circunstancias del accidente.
Los accidentes de trabajo que generan lesiones graves, mortales o que son considerados como incidentes muy graves deben ser notificados de inmediato a los servicios de prevención de riesgos laborales y a Inspección de Trabajo y Seguridad Social.
En todo caso, incluidos los accidentes de trabajo más leves, que no siempre derivan en una inspección de trabajo, la Empresa o su servicio de prevención de riesgos, debe realizar una investigación interna y registrar el incidente en el llamado “Informe de Investigación del accidente de trabajo” para el cual será necesario evaluar el entorno y las circunstancias en dónde y cómo se ha producido el incidente.
La Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de Prevención de Riesgos Laborales establece las bases para la protección de la seguridad y salud de los trabajadores. Esta normativa exige a las empresas la aplicación de las medidas preventivas y protocolos de actuación ante cualquier incidente en el entorno laboral. Por ello, es fundamental garantizar la seguridad del lugar de trabajo y, tras producirse un accidente, será necesario evaluar si el entorno sigue representando un peligro para el resto de las personas trabajadoras o terceras.
Una vez evaluado el entorno donde se ha producido el accidente se debe informar a los responsables de Prevención de Riesgos Laborales (PRL) que notificarán o harán notificar el incidente a Inspección de Trabajo y Seguridad Social según la gravedad de este.
La recopilación de evidencias en el lugar del accidente de trabajo es una parte esencial del proceso para la implementación de las medidas correctivas adecuadas.
La importancia de una adecuada evaluación de riesgos psicosociales.
Cuando pensamos en “accidente de trabajo”, solemos mantener el concepto clásico de accidente. Sin embargo, no podemos olvidarnos de los riesgos psicosociales cuya omisión puede dar lugar a responsabilidad por daños y perjuicios, recargo de prestaciones y sanciones administrativas, siempre que se acredite el nexo causal entre la omisión y el daño sufrido por el trabajador.
La evaluación de los riesgos psicosociales se ha convertido en una parte esencial de la evaluación de los riesgos laborales, fundamental para identificar, valorar y planificar medidas para evitar o reducir los daños derivados de factores como el estrés, la violencia, el acoso, el burnout o la fatiga laboral.
Recordemos que tanto la normativa como la doctrina judicial subrayan que la evaluación debe ser integral, preventiva y no meramente reactiva, y que la falta de evaluación o su realización defectuosa constituye una infracción grave en materia de prevención de riesgos laborales, sancionable administrativamente que puede dar lugar a responsabilidad por daños y perjuicios, recargo de prestaciones de la Seguridad Social y, en su caso, hasta responsabilidad penal.
Accidente de trabajo: actuación inspectora
Debe tenerse en cuenta que en los accidentes de trabajo la actuación inspectora pude realizar las siguientes actuaciones:
Durante la actuación inspectora el empresario y los responsables de las empresas deben mantener una actitud de absoluta colaboración.
No obstante, tan importante es colaborar con la Inspección, como hacerlo con el asesoramiento especializado correspondiente, que contribuya no solo a canalizar la información de la forma correcta, sino, llegado el caso, servir de base para la defensa frente a las posibles sanciones y reclamaciones de daños y perjuicios (lo que incluye los posibles daños biológicos y morales).
Las cookies necesarias son absolutamente esenciales para que el sitio web funcione correctamente. Esta categoría solo incluye cookies que garantizan funcionalidades básicas y características de seguridad del sitio web. Estas cookies no almacenan ninguna información personal.
Las cookies que pueden no ser particularmente necesarias para el funcionamiento del sitio web y que se utilizan específicamente para recopilar datos personales del usuario a través de análisis, anuncios y otros contenidos integrados se denominan cookies no necesarias. Es obligatorio obtener el consentimiento del usuario antes de ejecutar estas cookies en su sitio web.